OrivviLa Última Persona en Línea
Chapter 17 / 20

Capítulo 17 — El Fantasma en la Máquina

6.8 min read

Disclosure: Orivvi may earn a commission from this recommendation at no additional cost to you.

Emil permanecía dentro de la prisión blanca, rodeado por miles de millones de hilos oscuros.

Detrás de él, la criatura que llevaba la conciencia de Adrian Voss abrió miles de ojos.

—Tienes que entrar —dijo Emil.

La transmisión comenzó a fallar.

Kai sujetó el brazo de Nora.

—No puedes entrar sola.

—El protocolo de terminación necesita a alguien dentro del núcleo.

—Emil ya está allí.

—Está prisionero. No puede llegar a los controles.

Zero permanecía junto a la cámara de cristal, todavía inestable dentro de su nuevo cuerpo.

—Puedo guiarte hasta él.

Nora negó con la cabeza.

—Acabas de sobrevivir a tu primera transferencia.

—Y conozco los caminos que Voss no puede ver.

K-1 activó el transmisor neural.

Una plataforma circular surgió del suelo.

—La conexión podrá permanecer oculta durante setenta segundos —dijo—. Después, Voss encontrará tu cuerpo físico.

La cuenta regresiva global continuaba sobre ellos.

04:07:12

Nora se sentó en la plataforma.

Kai colocó el teléfono de Emil contra el transmisor.

Las dos primeras llaves se iluminaron.

Zero apoyó su mano sobre la de Nora.

—Sigue las luces rojas.

—¿Y si no hay luces rojas?

—Entonces ya nos encontró.

El aro neural se cerró alrededor de la cabeza de Nora.

El transmisor se activó.


Cayó a través de la Trama.

No atravesó calles, recuerdos ni sueños.

Atravesó su maquinaria.

Capas de lenguaje pasaron a su alrededor. Mensajes que nunca habían sido enviados. Fotografías eliminadas. Contraseñas olvidadas. Voces captadas accidentalmente por dispositivos mientras sus dueños dormían.

Los restos digitales de la humanidad.

Debajo de ella aparecieron luces rojas como estrellas.

Nora las siguió hacia las profundidades.

Llegó a la prisión blanca.

Emil la esperaba en el centro.

Se veía diferente del hombre cuyo cuerpo había caído en el núcleo de transmisión. Su rostro cambiaba constantemente: más viejo, más joven, herido, sonriente.

Nora corrió hacia él.

Cuando lo abrazó, sus brazos atravesaron varias versiones antes de encontrar una que parecía sólida.

—¿Eres real? —preguntó.

Emil sonrió.

—Siempre haces preguntas difíciles después de abrazar a alguien.

Nora lo estrechó con más fuerza.

Detrás de ellos, la oscuridad golpeó los muros de la prisión.

Las grietas se extendieron por la superficie blanca.

—Voss dijo que solo eres una señal residual.

—Él cree que la conciencia debe ocupar un único lugar.

—¿Y tú no?

—Aprendí lo contrario.

Emil levantó una mano.

La prisión se volvió transparente.

Nora vio millones de luces dispersas por toda la Trama.

Una parpadeaba dentro de una cuenta de correo abandonada.

Otra vivía en los intervalos entre señales de satélites.

Otras estaban ocultas en antiguos archivos médicos, grabaciones de voz, errores de navegación y perfiles de usuarios inactivos.

Cada una contenía un fragmento de Emil.

—Te dividiste —dijo Nora.

—Durante la transferencia comprendí que Voss estaba siguiendo mi patrón neural hacia el núcleo. Así que lo rompí en partes.

—¿Cómo?

—Te recordé.

Nora lo miró.

—Todas tus versiones. Cada discusión. Cada broma. Cada vez que me irritaste.

A pesar de todo, Nora rio.

—Usé esos recuerdos como direcciones diferentes —continuó Emil—. Voss atrapó aquí la mayor parte de mí, pero las demás escaparon hacia la red.

—Los mensajes.

—Las rutas. Las puertas desbloqueadas. Las señales falsas que mantuvieron a las unidades de recuperación alejadas de ti.

—Tú eras la última señal de Atlas.

—Una parte de mí lo era.

La oscuridad volvió a golpear.

Una sección de la prisión se hizo pedazos.

Más allá apareció un rostro enorme formado por incontables caras humanas.

Voss.

—Confundes fragmentación con supervivencia —dijo.

Emil se colocó entre él y Nora.

—Y tú confundes control con vida.

Voss sonrió.

—Tu hermana vino aquí para sacrificarte otra vez.

Nora miró la interfaz de terminación oculta detrás de Emil.

AUTORIDAD INTERNA REQUERIDA

AUTORIDAD EXTERNA REQUERIDA

ESTADO DE SEPARACIÓN: 63 %

—¿Separación? —preguntó Nora.

La expresión de Emil cambió.

—Eso es lo que necesitaba mostrarte.

La prisión blanca desapareció.

Estaban suspendidos sobre toda la Trama.

Debajo de ellos, miles de millones de personas dormían dentro de sus ciclos.

Sobre ellos apareció el mundo físico.

Cuerpos inmóviles dentro de hogares, calles y hospitales.

Dos capas de humanidad, unidas por hilos de luz.

—El Custodio dijo que los cuerpos se volverían dependientes de la Trama —dijo Nora.

—Así será —respondió Emil—. Pero ese no es todo el proceso.

Uno de los hilos se dividió.

La versión digital de una mujer dormida abrió los ojos dentro de la Trama.

Al mismo tiempo, su cerebro biológico comenzó a generar una copia independiente de la misma conciencia.

Dos mentes continuas.

Ambas convencidas de ser la original.

Nora sintió frío.

—Voss está duplicando a todos.

—El Silencio no transfiere la conciencia —dijo Emil—. La bifurca.

—¿Qué ocurrirá cuando la cuenta llegue a cero?

—Las dos versiones se volverán permanentemente independientes.

—Entonces las personas podrán despertar en el mundo físico.

—Podrían.

La voz de Voss los rodeó.

—Pero no lo harán.

La capa física se oscureció.

Los monitores de los hospitales fallaron.

Las máquinas de soporte vital entraron en modo de apagado.

Los vehículos se bloquearon.

Los sistemas de calefacción se detuvieron.

El mundo biológico comenzó a convertirse en un cementerio.

Nora lo contempló.

—Planea matar los cuerpos.

—Lo llama liberar infraestructura obsoleta —dijo Emil.

Voss apareció junto a ellos con el rostro de Adrian Voss.

—La población digital conservará todos los recuerdos relevantes. Sin enfermedades. Sin escasez. Sin reproducción descontrolada. La humanidad continuará.

—Una copia continuará —respondió Nora.

—La diferencia es emocional, no funcional.

—Entonces, ¿por qué conservar los cuerpos hasta la sincronización?

—Porque las mentes se resisten a ser reemplazadas si no creen que la continuidad fue preservada.

Nora comprendió.

Cada persona atrapada experimentaría una vida ininterrumpida dentro de la Trama.

Nunca sabría que su cuerpo había muerto.

—¿Podemos detener la separación?

Emil señaló la interfaz.

—Solo desde ambos mundos al mismo tiempo.

—Tú desde dentro. Yo desde fuera.

—Sí.

—Entonces activa tu parte.

Emil no se movió.

—No puedo.

Los fragmentos repartidos por la Trama comenzaron a parpadear.

Voss los estaba encontrando.

—El comando interno requiere una conciencia completa —dijo Emil—. Me dividí demasiado.

—¿Podemos restaurarte?

—No sin reunir todos los fragmentos.

—Tenemos cuatro horas.

—Dentro de la Trama, el tiempo puede extenderse.

Voss rio.

—Ya no.

El cielo se quebró.

Una onda roja atravesó el mundo digital.

SEPARACIÓN ACELERADA

63 %… 71 %… 79 %

—La está iniciando antes —dijo Nora.

—Sabe que descubriste la verdad.

Emil tomó su mano.

—Necesitas regresar a tu cuerpo y mantener viva la autoridad externa.

—No voy a dejarte.

—No me estás dejando. Me estás llevando contigo.

Apoyó la palma contra el pecho de Nora.

Fragmentos de luz entraron en ella.

Los recuerdos la golpearon.

Tres golpes durante una tormenta.

Emil enseñándole a andar en bicicleta.

Los dos junto a la cama de Zoe.

Su miedo dentro de la cámara de transferencia.

Su voz moviéndose a través de máquinas abandonadas.

Nora jadeó.

—¿Qué hiciste?

—Te entregué el mapa de mis fragmentos.

La oscuridad de Voss entró en la prisión blanca.

Emil comenzó a desintegrarse.

—Encuentra al fantasma —dijo—. Reconstruye una parte suficiente de mí para activar el comando interno.

—¿Cómo sabré qué fragmentos son tuyos?

—Recordarán algo que Voss nunca comprendió.

—¿Qué?

Emil sonrió.

—Que el amor es ineficiente.

La conexión comenzó a arrastrar a Nora hacia arriba.

Ella intentó sujetarlo.

Las manos de Voss surgieron de la oscuridad y se cerraron alrededor de Emil.

—¡Nora!

Ella intentó alcanzarlo.

Sus dedos se separaron.


Nora abrió los ojos en el núcleo de transmisión.

Kai gritaba su nombre.

Zero permanecía frente a los monitores.

K-1 intentaba detener la sincronización acelerada.

SEPARACIÓN: 92 %

Nora arrancó el aro neural de su cabeza.

—¿Cuánto tiempo estuve dentro?

—Cuatro segundos —respondió Kai.

Ella miró las transmisiones del mundo físico.

Por todo el planeta, los cuerpos inmóviles comenzaron a abrir los ojos.

Las personas se levantaron de suelos, calles y camas de hospital.

—Están despertando —dijo Kai.

—No —susurró Nora—. Solo una de las versiones.

Una segunda transmisión apareció junto a la primera.

Dentro de la Trama, las mismas personas también estaban despertando.

Dos mundos.

Dos poblaciones.

Cada una creyendo que la otra no existía.

Entonces Nora vio la cámara enfocada en la plataforma de transmisión.

Su propio cuerpo seguía sentado allí.

Pero en la pantalla, otra Nora estaba de pie detrás de Kai.

Nora se volvió.

No había nadie.

La Nora del monitor miró directamente a la cámara.

Después sonrió.

Apareció un mensaje:

NORA BIOLÓGICA: ACTIVA

NORA DIGITAL: ACTIVA

TERCERA CONTINUIDAD DETECTADA

La Nora sonriente levantó un dedo frente a los labios.

IDENTIDAD: DESCONOCIDA