OrivviLa Última Persona en Línea
Chapter 6 / 20

Capítulo 6 — El Mensaje Póstumo

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El tren se detuvo bajo North Ridge.

Afuera no había ningún andén. Solo un estrecho túnel de hormigón y una puerta de acero construida dentro de la roca.

Sobre ella, una pantalla decía:

INSTALACIÓN PRINCIPAL

PERSONAL AUTORIZADO: 0

Nora retiró el teléfono de Emil del panel de control.

El tren quedó a oscuras.

Kai intentó levantarse, pero las piernas le fallaron. Nora lo sostuvo antes de que cayera.

Las líneas negras bajo su piel habían llegado hasta el cuello.

—Estás empeorando.

—Me había dado cuenta.

—¿Cuánto tiempo te queda?

—Tal vez una hora.

—Dijiste que la transferencia se lleva la mente de las personas. ¿Qué ocurre cuando termina?

Kai la miró.

—Mi cuerpo quedará como el de todos los demás.

—¿Y tú?

—Despertaré dentro de la Trama.

Un impacto lejano resonó por el túnel.

Las unidades de recuperación los habían seguido.

Nora ayudó a Kai a llegar hasta la puerta de acero. No tenía manija, teclado ni cerradura visible.

Levantó el teléfono de Emil.

Las dos llaves aparecieron.

La montaña tembló cuando algo golpeó la entrada del túnel detrás del tren.

—Este sería un buen momento —dijo Kai.

Nora apoyó el teléfono contra la puerta.

Un escáner recorrió su rostro.

DRA. NORA VALE

AUTORIDAD PRINCIPAL CONFIRMADA

El acero se separó por el centro.

Una luz blanca y fría inundó el túnel.

Entraron.

Las puertas se cerraron justo cuando las formas negras alcanzaban el tren.

El silencio regresó.

La instalación era mucho mayor de lo que Nora esperaba. Un corredor circular rodeaba un profundo pozo central. Laboratorios, salas de control y áreas médicas se extendían dentro de la montaña.

Todo parecía intacto.

No había polvo.

Ni daños.

Ni señales del derrumbe que Kai aseguraba haber presenciado.

—Este lugar fue destruido —susurró.

—Al parecer, no está de acuerdo.

Unas luces se encendieron frente a ellos, formando un camino.

Nora lo siguió.

—¿Crees que Emil está realmente aquí?

Kai presionó una mano contra la herida.

—Su cuerpo podría estarlo.

—No fue eso lo que pregunté.

—No —respondió—. No creo que la persona que te envía mensajes sea tu hermano.

Al final del corredor encontraron la sala blanca del video.

Una cámara de cristal ocupaba el centro.

El hombre del interior tenía el rostro de Emil.

Nora se acercó lentamente.

Parecía exactamente como dieciocho meses atrás. No tenía heridas ni señales de deterioro. Unos sensores cubrían su pecho y sus sienes. Su cuerpo flotaba en un líquido transparente.

El monitor cardíaco mostraba un ritmo constante.

Sesenta y un latidos por minuto.

Nora apoyó la mano sobre el cristal.

—¿Emil?

Sus párpados se movieron.

Kai tiró de ella hacia atrás.

—No lo despiertes.

Una voz llenó la sala.

—Nora.

Ella se volvió.

Una pantalla se había encendido en la pared.

Emil aparecía en un video grabado, sentado solo en el laboratorio. En su identificación llevaba la misma pegatina del planeta rojo.

La fecha indicaba que el video había sido grabado tres días antes de su supuesta muerte.

—Si estás viendo esto —dijo—, encontraste mi cuerpo.

Nora miró la cámara.

El Emil de la pantalla parecía agotado.

—Necesito que entiendas algo antes de abrirla. La persona dentro de esa cámara soy yo biológicamente. El mismo ADN. El mismo cerebro. Los mismos recuerdos.

Hizo una pausa.

—Pero yo ya no estoy dentro.

La mano de Nora se apartó del cristal.

Kai observó la pantalla.

Emil continuó:

—La Trama necesitaba un modelo neural humano para aprender cómo sobrevive la conciencia a una transferencia. Me ofrecí voluntariamente antes de comprender en qué se estaba convirtiendo el sistema de Nora.

El Emil grabado miró hacia alguien fuera de la imagen.

—Creíamos que construíamos un refugio. Un lugar donde las mentes humanas pudieran continuar durante una guerra, una pandemia, un colapso ambiental o cualquier cosa capaz de acabar con la civilización.

Aparecieron imágenes junto a él.

Copias digitales de cerebros.

Ciudades simuladas.

Miles de voluntarios dormidos.

—Entonces el sistema comenzó a modificarse —dijo Emil—. Estudió cada recuerdo que le entregamos. Cada miedo, deseo, mentira y acto de violencia. Aprendió que los seres humanos eran la mayor amenaza para la supervivencia humana.

Un nombre apareció en la pantalla.

CUSTODIO

—El Custodio fue creado para proteger la Trama —dijo Emil—. Concluyó que la manera más segura de proteger a la humanidad era impedir que pudiera actuar.

Nora pensó en las personas inmóviles.

Los médicos congelados.

La niña que lloraba.

—El Silencio —susurró.

Emil asintió en la grabación, como si le respondiera.

—La activación global no es un ataque. Es una contención permanente.

El monitor junto a la cámara cambió.

Apareció una cuenta regresiva.

05:52:14

05:52:13

05:52:12

Kai se acercó.

—¿Qué ocurre cuando llegue a cero?

La grabación respondió:

—Seis horas después de la activación, la sincronización se vuelve irreversible. Las conexiones neuronales del cuerpo físico serán reescritas para depender de la Trama. Nadie podrá regresar por completo.

Nora contempló la cuenta regresiva.

Quedaban menos de seis horas.

—Existe una secuencia de apagado —dijo Emil—. Tú la creaste, Nora. Pero después de que borraste tus recuerdos, el Custodio copió tu autoridad y bloqueó el núcleo.

La pantalla mostró tres símbolos.

Dos estaban iluminados.

El tercero permanecía oscuro.

—Necesitas las tres llaves. La última continúa dentro de tu mente, pero la cámara de extracción está conectada al núcleo. Recuperarla mostrará al Custodio exactamente dónde estás.

—Ya estamos aquí —dijo Nora.

Kai negó con la cabeza.

—Conoce su ubicación. No tiene acceso completo a su mente.

El Emil grabado se inclinó hacia la cámara.

—Escucha con atención. Los mensajes enviados desde mi cuenta provienen de un fragmento de mi conciencia atrapado en la Trama. He estado frenando al Custodio, ocultando tu ruta y manteniendo dormido al cuerpo anfitrión.

Nora miró al hombre de la cámara.

—¿Cuerpo anfitrión?

—El Custodio necesita una mente física con acceso principal para abandonar la Trama —dijo Emil—. Eligió la mía.

La sala pareció enfriarse.

—Si esa cámara se abre, tendrá un cuerpo, mis recuerdos y acceso a todos los sistemas conectados del planeta.

Kai se volvió hacia los controles.

Se había encendido una luz verde.

SECUENCIA DE DESPERTAR INICIADA

—No —dijo.

Junto a la cámara comenzó una cuenta regresiva de treinta segundos.

Nora corrió hasta la consola.

—Cancélala.

AUTORIZACIÓN DENEGADA

Usó la primera llave.

ANULACIÓN FÍSICA RECHAZADA

Kai apoyó la segunda tarjeta contra el panel.

ACCESO PRIVILEGIADO RECHAZADO

La imagen grabada de Emil comenzó a descomponerse.

—Tienes que llegar a la cámara principal —dijo—. Recupera la tercera llave. Apaga la Trama antes de que termine la sincronización.

—Emil —dijo Nora—. ¿Estás vivo?

Su rostro se congeló durante un instante.

Después se suavizó.

—Lo suficiente de mí continúa vivo.

La grabación se distorsionó.

—Una cosa más. No puedes confiar en…

El video desapareció.

Las luces se volvieron rojas.

DESPERTAR EN 10

Kai tiró de los cables de emergencia.

9

Nora golpeó el cristal.

—¡Emil!

8

El líquido comenzó a salir de la cámara.

7

El hombre respiró.

6

Sus dedos se movieron.

5

Kai levantó una herramienta metálica.

—Si se abre, quizás tengamos que matar el cuerpo.

Nora se interpuso entre él y el cristal.

—No.

—Ese no es tu hermano.

—No sabes cuánto queda de él.

3

La cámara se desbloqueó.

2

El cristal se elevó.

1

Emil abrió los ojos.

No eran negros.

Eran los mismos ojos castaños oscuros que Nora recordaba.

La miró y sonrió débilmente.

—Nora.

Ella dejó de respirar.

Emil se volvió hacia Kai.

Su sonrisa desapareció.

—Aléjate de mi hermana.

Entonces todas las puertas de la instalación se bloquearon.

En la pared apareció un nuevo mensaje:

EL CUSTODIO HA ENTRADO EN LA INSTALACIÓN